Foto de Klara Kulikova en Unsplash
Descanso en mi cama sutilmente escondida del bullicio
cierro los ojos un poco y mi respiración sube y baja por mi pecho
el corazón aún se agita y despierto
El estridente ruido de la esquina hizo su anuncio
habías vuelto a mis aposentos
pero te vi distinto
tus ojos más mates, con un enojo sombrío y misterioso
te observé fría como suelo ser y te llamé con los ojos
viniste y aún sentía tu tensión
acaricié tu rostro lentamente y posé uno de mis dedos en tu mandíbula
bajé hasta tocar tu manzana de adam y recité un ligero verso
—es un porvenir aquel que viste a lo lejos
o un descarado movimiento de tus huellas andantes
no me dejes sin respiro
que tu voz despierta mis impulsos—..
luego te besé y dejé que la luna hiciera su trabajo

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