sábado, 14 de octubre de 2023

Mirando el pasado

Foto de Karl en Unsplash    

Aquel cuarto con luces y sombras contenía mis antiguos tesoros, la cortina se movía con el ritmo pausado del viento con la luz lunar entrando por la ventana creando un color azulado, tu cuerpo reposaba en la cama haciéndome notar una parte de tu rostro iluminado por el fuego lunar y la otra ensombrencida por la oscuridad, me acerqué lentamente viendo tu pecho salir y entrar en cada respiración acompasada, en mi mente buscaba saber qué estabas soñando esos instantes, me preguntaba cómo tu subconsciente reflejaba esos anhelos conscientes dentro de tu alma adolorida, tanta melancolía que te hice vivir refleja en los cuadros del cuarto todas las vivencias de nuestros corazones entrelazados. Caminé lentamente en la habitación tocando con la punta de mis dedos cada cuadro de la pared, se abrían los recuerdos en mis noches de insomnio. Un escenario de dolor con gritos desesperados, otro con abrazos pasionales detrás de sueños benignos, un nacimiento se refleja cerca del hospital de la ciudad, toqué un cuadro que abrió con la luz del sol perforando su entorno y los árboles brillando con estrellas a través de mis pupilas. Me ví llorando mientras movía mi rostro hacia un lado con incógnitas en mi mirada, mis ojos furiosos y melancólicos de ese entonces, una dama personificada por su pasado y el de los suyos, tan propio de los lamentos de mi pasado, tan atentos al pasado de él, espectante de su futuro y mis dudas. Sonreí gratamente por las lluvias de mi vida y el sol de mis sueños, la lúgubre verdad de las letras y el sentido luminoso y divino de las señales del universo. Propio de nosotros, tan vivo por la mirada desdichada de los otros, tan verdadero como el presente y distante como el futuro, lleno de predicciones de mis Deja Vus concretos y los lienzos de las vidas que nos dibujan. 

No hay comentarios.:

Publicar un comentario

El cielo del desasosiego

Foto de Matthew Ansley en Unsplash En un cielo subversivo, se aplacan los sueños de quienes moran en el desasosiego Cuando me resisto ante ...