Un ligero receso para descansar antes de Navidad, y el vuelco de recuerdos que nos trae todo el tiempo, y ese sentimiento enorme de escuchar las gaitas en cada zona de mi Caracas querida, donde las mujeres se distinguen por su coquetería y belleza, y los hombres por su gran sentido del proceder. Hay una imagen antigua que representaba a todos mis vecinos y mi familia, cuando mi hermano tenía 8 años tenía un sentido musical muy agudo así que desde pequeño tocaba arpegios del cuatro en compañía de los tambores de mis padres y vecinos. No me gustaría hablar con rencor, pero de verdad aquel mandatario que llegó tan enfermizo arruinó absolutamente todo aquello, y hoy en día muchas familias intentan a pesar de su corazón decepcionado de una vez más convertir aquel pasado en un futuro seguro. Sin embargo, las tradiciones están presentes, como las Hallacas, el pernil y la ensalada rusa con carne de gallina. El ligero frío de Caracas no tiene nada que envidiarle al calor fortificado de Buenos Aires en navidad, pero algo es seguro ante mis ojos; este barrio es idéntico a Táchira, donde siempre paseaba con mi familia en auto viendo las decoraciones de navidad de casas acaudaladas. Se puede comparar ese sentido de pertenencia de unión que yace siempre presente en cada hogar, y yo solo observo todo lo que quiere mover mis piernas y mi corazón.
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)
El cielo del desasosiego
Foto de Matthew Ansley en Unsplash En un cielo subversivo, se aplacan los sueños de quienes moran en el desasosiego Cuando me resisto ante ...
-
Foto de 德綱 曾 en Unsplash Desde la ventana sentí tu presencia el cielo me dio una premonición la vida renacería en cada sensación cometida...
-
Foto de Satyajit Bhowmik en Unsplash En el misterio de la noche, los cielos alumbran en medio de su oscuridad, con la luna observando el ...
-
Foto de Frode Myklebust en Unsplash En un sueño eterno me vi envuelta Mientras la distancia con mis sueños se hacía cada vez más pequeña ...

No hay comentarios.:
Publicar un comentario