martes, 21 de noviembre de 2023

Lo veo venir a la vuelta de la esquina

 

Foto de Claudia Soraya en Unsplash

Bajo el manto claro que representa el techo donde habito cautiva, las constelaciones se forman en el techo cuando cierro las cortinas y la luz azul del entorno humedece mi espacio, ha llovido continuamente y eso amerita a mi corazón ese regresivo contacto con los elementos que me llama, llama y llama constantemente. Mi piel sigue clara, mis venas aún se notan un poco por la palidez ligeramente trigueña. Me he emancipado un poco más al ver venir tantos barcos que se detienen cerca de mi isla para atraer esos frutos que tanto he pedido. Se requiere cautela y un poco de determinación diara en aquel hábito de crear, de sentir y vivir tu historia literaria. Las emociones tan diversas pueden salir en las letras siempre con soltura cuando conectas con ese don hereditario y poco reversible. En medio de tantas decisiones me mantengo firme en convertirme en esa mujer que sueño, con poderes nacientes y vidas curadas. Tal vez el tiempo lo afirme, tal vez mi destino lo escriba viéndolo venir más allá de mi propia consciencia. 

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