Foto de Sean Pierce en Unsplash
El brillo de una hada nocturna
visitó los aposentos de un joven que dormía
suavemente sobre un manto de tela blanquecina
observándolo dulcemente le concedió un deseo
que lo arrebatara de aquella pesadilla que comprendía su destino
arrebatarle aquel sueño oscuro que dominaba sus miedos
regalándole el brillo del atardecer con sus manos llenas de mantas de sueños nuevos
la dulce hada se alejó emitiendo bajo su propio juicio
el final de un moribundo sentir

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