Sentí una caricia en mi cuello proveniente de mi parte trasera, un brillo en mis ojos renació cuando sentí sus manos tomarme, mientras frente a mí estaban tus ojos olivos repartiendo fuego por toda la habitación
En medio de ese trance me sumergí en sensaciones infinitas, ambos recreaban con mi cuerpo los brillantes movimientos de un anochecer hecho impacto
Soy esclava del destino de dos almas que me han amado desde hace mil años
Soy cautiva de tesoros de la eternidad
Amiga de la noche cuando me llama y me hace caer del cielo
Mis alas abrazan a dos almas que me comen por dentro, mi sueño se vuelve eterno

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