Cuando viajé en instantes de placer el comienzo de un unánime sentimiento se hizo presente
Siendo cautiva de sensaciones nuevas y embriagantes
El destino se hizo amigo de mis poderes tan litigantes como el misterio de la noche que trabajó en mis sospechas numerosas veces
Hay ojos a los que se les dificulta mentir y puedo notarlo a distancia
Como mis ancestras me regalaron el don de la dicha y adivinanza constante
Aquellos fuertes masculinos embriagaban el deseo cautivo de numerosas frustraciones femeninas
Y bajo ese cielo manejo mi aliento protector hacia inocentes bellezas del mundo

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