Lanzas y armas de fuego se adentran
e imponen en la tierra una cruel y oscura batalla, donde almas vengativas actúan
sin detenimiento. Los hechos pasados trazan en líneas de batalla razones
impuestas por líderes agotados. Banderas gritan y pueblos lloran dentro de un
mar de sangre y sudor derramado por almas poderosas. El cielo observa y las
penumbras escriben en pergaminos ancestrales la enemistad que aflora y se
manifiesta en contra de la paz.
Una batalla inmersa en su tempestad
despierta dioses del bien y del mal emanando en todo el universo desastres
naturales, tormentas despiadadas que
reflejan en el agua los deseos desolados del cielo y de la tierra latiendo fuertemente
a través del mar, generando una lucha implacable.

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ResponderBorrarEh aquí, batallando con la tormenta existencial, feroz y rebelde desde el principio y fin.
ResponderBorrarYace un caballero durmiendo en paz, cuyo sueños, eran nada más y nada menos, un momento de liada con el ego.