La vanidad me visita
diariamente
dibuja contornos de
piel luminosa
claveles en ojos
brillosos,
carmín en labios
sutiles…
La feminidad no se
escapa de su propio querer,
al contrario,
revive en voces
llamativas
despierta en almas
coquetas,
modestamente..
Siento aclamar en mis
dedos
El color de un arroz
frugal,
pero grácil
ahí se encuentra el
agua cantando
el viento peinando,
con dedos decididos
el amor interno
de un mar colorido.

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