La picardía y el enojo son tus aliados
Cuando canalizo tu mirada mi corazón se acelera
A un ritmo frenénico y verdadero
Como impones con una mirada el deseo masculino
Su ira implacable
Tus alas sobrevuelan mi desierto citadino
Tu calma se transmite a kilómetros de distancia
Tu verdad se hace mía
mientras el cielo nos ve separados
nuestras almas están unidas bajo sus hilos invisibles
te siento venir
a mi ciudad natal

No hay comentarios.:
Publicar un comentario