El mundo vive en constante movimiento. Personas andan con
completa libertad caminando en asfalto agrietado y sueños aún posibles. El
silencio se escucha sólo un poco, cuando el ruido amenaza la paz sincera de un
cuerpo inmerso en su líquido vital. La vida completamente absorta dentro de su
propio mecanismo visita otras vidas, y entendemos así; que el ruido tiene un
significado, tiene una meta y propósito además de la comunicación. Aquellos
sonidos que acompasan notas y forman tonos desarrollan la liberación de voces
almacenadas en cuerpos latentes; creciendo así, constantemente un sueño por
adorar, una pena por saludar, y una vida que contar, paso por paso.
Escrito en un vagón.

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