Foto de Bruno van der Kraan en Unsplash
En el seno de mi religión cautiva
me sumerjo en aquellas sensaciones que viví
Cuando a escondidas usurpabas mi lecho
En la entrada a un mundo nuevo
te sumergías y me hacías viajar en sueños temerosos
donde despertaba asustada viendo a un punto
aquel punto donde me viste renacer para ti
para nuestro encuentro
para nuestra eternidad

No hay comentarios.:
Publicar un comentario