lunes, 7 de octubre de 2019

Poema del renacimiento


Las tinieblas encuentran sombras difusas

 terrenos baldíos de sueños perdidos

Sangre navega en almas dormidas

Silenciosos cuerpos dejan de respirar.

Despiertan en un plano moribundo

ansían luz urgente

sueños reales viviendo en hierbas verdosas…

Manos inquietantes sienten el barro,

almas mohosas despiertan nuevamente

lodo sumiso sumerge pies abarrotados

la luz celestial

traspasa vistas lejanas,

árboles ocultan destellos máximos.

El sol gira en su ausencia a otro plano universal

corren cuerpos inquietados

viento azota pieles transparentes

de almas perdidas

ángeles se ocultan detrás de prados descritos,

escrituras de libros celestiales

reciben en alas luminosas,

como faros gigantes

envuelven cuerpos melancólicos

arrepentimientos lloran en voces ahogadas

arrodillados respiran en agitaciones incontrolables

almas humanas despertando a otra vida

caricias sinceras envuelven sus rostros

manos suaves abrazan pieles rasguñadas

recostadas en el suelo fértil

respiran aliviadas dentro de destellos de oro.

Vigilan dioses dentro de cúpulas doradas

el reencuentro con un mundo despierto

risas y vida surgiendo

dentro de matorrales verdosos

abrazos y sueños renaciendo

lejos de la tempestad y el viento

cerca de la primavera

el vuelco de corazones

dicta en sangre el alma reviviendo

emancipando en vuelos y dichosas vidas

el renacimiento de los corazones vivientes.




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