Existe el viaje de un instante de consuelo
El silencio de dos miradas que viven la
nostalgia de sus propios anhelos
Los recuerdos del pasado visitando las puertas
de sus corazones
La mirada masculina contenida por una gran
fuerza de protección
Ojos femeninos ansiando una serenidad
perteneciente a su propia agua
Viven dos lazos profundos
Coexistentes
Firmes
Frágiles
Dóciles
Caprichosos
¿Es un perjurio la rigidez?
Hay un abismo detrás de los deseos
Lujuria
Miles de almas no han sanado su sufrimiento
Millones de vidas siguen apegadas al asfalto
invisible
Dentro de ese entorno
Dos cuerpos se agitan
Viven el amor en estos tiempos de acumulación
La tensión del tiempo los amedrenta día a día
Pero hay algo que sí consuela el dolor
La paciencia recorriendo caminos borrosos
Y el silencio de la furia que se esconde detrás
del misterio de las cuevas oscuras.


